L'Animalier
Collar de cuero coñac con la flor a la vista y los cantos bruñidos a mano.
Oficio

La pátina de un collar usado

El cuero curtido al vegetal no se queda como salió del taller. Ese es el punto, y vale la pena entenderlo.

Henri Roussel · 14 de julio de 2026 · 1 min de lectura

Un collar nuevo es lo menos interesante que va a ser el día que llega. El cuero flor entera, curtido con cortezas en vez de química, empieza pálido y parejo. En una temporada ya tomó la forma del cuello sobre el que se apoya y del clima que le tocó.

Nuestro taller bruñe y encera cada canto a mano, lo que frena el proceso sin detenerlo. El latón se comporta igual: sin lacar, se oscurece. Puedes lustrarlo de vuelta, o puedes dejarlo ir.

Las dos cosas son correctas. Ninguna es mantenimiento en el sentido en que suele usarse la palabra.

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